Declaración de la Iglesia sobre la visita del Papa Benedicto XVI a México

Declaramos que en muchas otras creencias además de la nuestra, se encuentra mucho de lo que inspira, de lo que es noble y digno del más profundo respeto. Instamos a los misioneros y demás miembros de nuestra fe ha ser sensibles y respetuosos ante las creencias de otras personas y evitar ofenderlas.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD) considera que debido a la visita del Papa existe una mayor apertura a dialogar con respecto a temas como la libertad religiosa, el derecho a la vida, la defensa de la familia tradicional, entre otros. Este hecho permite que la libertad constitucional de exponer y defender expresiones sea ejercida francamente.

Los líderes de la IJSUD frecuentemente se reúnen con líderes de otras religiones y hemos descubierto que existe un fundamento moral común que trasciende las diferencias teológicas y nos une en nuestras aspiraciones por una sociedad mejor.

La situación de inseguridad y violencia que actualmente atraviesa México, es solo un indicio de que hay un vacío moral en el que muchas personas poseen poco sentido sobre el bien y el mal. Es esencial que los valores basados en la creencia religiosa formen parte de las disertaciones públicas. A las posturas morales basadas en la conciencia religiosa se les debe dar igual acceso en el debate público. Es posible que a la conciencia religiosa no se le dé preferencia bajo la constitución de la mayoría de los países, pero tampoco se la debe despreciar.

La fe religiosa es una fuente de luz, conocimiento y sabiduría, y beneficia a la sociedad de manera asombrosa cuando los adeptos asumen una conducta moral porque consideran que deben rendir cuentas a Dios.

Debemos ser partícipes y a la vez apoyar a personas de carácter e integridad para restablecer valores morales que bendecirán a toda la comunidad.

Consideramos que se deben oír todas las voces en la plaza pública; no se deben silenciar las voces religiosas ni las seculares. Más aún, no debemos esperar que a causa de que algunas de nuestras opiniones tengan su origen en principios religiosos, automáticamente se acepten o se les dé trato preferente. Pero también queda claro que tales opiniones y valores tienen derecho a que se los analice por sus propios méritos.

Al gobierno federal le invitamos que debe abstenerse de procurar leyes o acciones administrativas que favorezcan creencias que son particulares de los creyentes. Creemos que en una democracia es esencial escuchar todas las voces.

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestra Guía de estilo.