Nota de prensa

Halla el INAH pulsera del Batallón Mormón

Halla el INAH* esclava de plata perteneciente al Batallón Mormón.

Baja California, 3 de Marzo de 2010.

Transcurría el año de 1845 y Estados Unidos, bajo el mando presidencial de James K. Polk decidió anexar a su territorio el estado de Texas perteneciente a México.

El presidente Polk “estaba a favor del expansionismo y sintió que la adquisición del territorio de Texas, junto con la posterior adquisición de Nuevo México y Alta California, era importante para el desarrollo del país. El 12 de mayo de 1846 el Congreso de Estados Unidos le declaró la guerra a México.”1

Un mes después en el estado de Iowa un grupo de miembros de la Iglesia se sorprendió al ver al capitán James Allen del Ejército de los Estados Unidos quien “venía con la comisión de reclutar a 500 hombres jóvenes hábiles para luchar en la guerra contra México. Se le indicó que fuera a Council Bluffs para hablar con Brigham Young y otras autoridades de la Iglesia.”2

“El capitán James fue promovido a Teniente Coronel después de conseguir las cinco compañías de voluntarios mormones para el ejército. El 21 de Julio de 1846 quinientos cuarenta y un soldados, treinta y cinco mujeres ( de las cuales veinte iban como lavanderas) y cuarenta y dos niños salieron hacia Fort Leavenworth.”3

Este grupo fue bautizado como el Batallón Mormón. Los miembros de la Iglesia dejaron a sus familias y decidieron apoyar a su país en una guerra en la que nunca lucharían. La historia de la Iglesia tiene varios datos en cuanto a la distancia que recorrieron hasta su destino final: San Diego California. Se menciona un promedio de 3,100 Kms; a lo que el Coronel Philip Saint George Cook, del Ejército de los Estados Unidos, quien guío en gran parte de su trayecto al Batallón Mormón, declaró: “En vano se buscará en la historia una marcha semejante de infantería. La mitad del viaje se hizo entre tierras agrestes o a través de desiertos, en los que por falta de agua no existe criatura viviente.”4

Han pasado 164 años desde ese acontecimiento y el pasado tres de marzo de 2010, en un boletín de prensa, el INAH de México, publicó un hallazgo dado a conocer por el arqueólogo Antonio Porcayo Michelini: una esclava (pulsera o brazalete) de plata, que data del siglo XIX,  encontrada en el desierto del Álamo Mocho en Baja California.

En el boletín leemos:

“El descubrimiento se registró una semana antes de que especialistas del INAH comenzaran el trabajo de exploración en dicho lugar, cuando se produjo una tormenta de arena en el desierto de Mexicali, lo que propició que muchos materiales arqueológicos que estaban ocultos, entre ellos dicha alhaja, quedaran al descubierto.”5

Para Antonio Porcayo este descubrimiento constituye una prueba clara de que el Batallón Mormón acampó en el Álamo Mocho. Leemos a continuación su comentario sobre el momento del  hallazgo:

“Un objeto brillante llamó mi atención. Se trataba de una esclava de plata exquisitamente trabajada, que contiene Los Diez Mandamientos en inglés antiguo, la portada y contraportada del libro sagrado de la Biblia, y dos manos de ángeles que servían de seguro para que la pulsera quedara firme en la muñeca de su portador”… [esto] representa un testimonio evidente para los historiadores de México y de Estados Unidos de que, efectivamente, el Álamo Mocho fue el lugar donde acamparon los mormones durante tres días aproximadamente, antes de integrarse a la Guerra de 1847, y de cuyo hecho sólo se tenía referencia documental.” 6

Y añade:

“Uno de sus líderes les había dicho que si respetaban Los Diez Mandamientos durante su ruta hacia California, no tendrían que entablar ninguna batalla, ya que ellos son pacifistas. Y lo curioso es que cuando llegaron a San Diego, la guerra ya había terminado, por lo que no tuvieron necesidad de pelear.”7

Ciertamente, los miembros eran pacifistas, ya que “se instruyó a las tropas a que trataran con bondad a sus semejantes… y que nunca quitaran la vida a nadie si podían evitarlo.”8 El líder al que hace referencia Antonio Porcayo fue Brigham Young, el segundo Presidente de la Iglesia, quien les prometió: “si cumpl[en] fielmente sus deberes sin murmuraciones, [y van] en el nombre del Señor, siendo humildes y orando cada mañana y cada noche, no tendr[án] que luchar y volver[án] a sus hogares sin sufrir daño.”9 Y lo que Antonio Porcayo califica como curioso; para los miembros del Batallón Mormón fue el cumplimiento profético de una promesa de Brigham Young.

*Instituto Nacional de Antropología e Historia

1 Manual del Alumno Presidentes de la Iglesia Pág. 32

2 La Verdad Restaurada Pág. 86-87

3 La  Historia de la Iglesia en la dispensación del cumplimiento de los Tiempos. Pág. 367

4 La verdad restaurada Pág. 89-90

5 http://www.inah.gob.mx

6 Ibíd.

7 Ibíd.

8 La  Historia de la Iglesia en la dispensación del cumplimiento de los Tiempos. Pág. 367

9 La verdad restaurada Pág. 87.88

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